En la Universidad de Montreal en Canadá, se reunió a un grupo de mujeres embarazadas, todas en su primer trimestre. Compartían estilos de vida muy similares: eran saludables, de la misma localidad, adultos jóvenes. Ninguna de ellas era atleta, unas pocas se habían ejercitado regularmente antes del embarazo, pero ninguna se había ejercitado más de una o dos veces a la semana en el ultimo año.
Estas mamás se dividieron aleatoriamente en dos grupos, uno de ellos comenzaría un programa de ejercicio durante su segundo trimestre, mientras que la otra mitad permanecería sedentaria el resto de su embarazo.
Después de seis meses los bebés nacieron saludables, y a sus primeros 12 dias de nacidos fueron llamados a la universidad para continuar con el estudio. A cada bebé se le coloco un gorrito con electrodos que monitoreaba su actividad cerebral. Cuando estaban en el regazo o en los brazos de su mamá, los investigadores comenzaron a poner una secuencia de sonidos bajos y armónicos, alternándolos abruptamente con sonidos fuertes y discordantes, todo esto mientras grababan su actividad cerebral.
Por lo regular, los bebés recién nacidos responden a variaciones del sonido con una actividad cerebral muy alta,(se presentan picos muy elevados en las ondas registradas cuando aparecen sonidos abruptos) pues como sus cerebros están inmaduros son más sensibles y apenas están aprendiendo a procesar los estímulos. A medida de que van creciendo, los bebés procesan más y más estímulos variados y su actividad cerebral ya no se registra con picos.

Los bebés del grupo de mamás que se ejercitaron durante su embarazo, presentaron ondas cerebrales sin tantos cambios, mientras que los que permanecieron sin actividad física, tenían muchas variaciones en la actividad cerebral registrada. Los investigadores estaban sorprendidos de como los primero bebés tenían un desarrollo cerebral de un bebé de 4 meses apenas a sus 12 días de haber nacido.
No se sabe exactamente como el ejercicio de mamá embarazada moldea el cerebro de su bebé, pero se sospecha que tiene que ver con las sustancias químicas que mamá libera mientras se ejercita, estas sustancias pasan a su sangre y de ahi a la sangre de su bebé.
Se planea continuar este estudio en los mismos grupos de bebés cuando tengan un año de edad.
Interesante saber que encontrán los investigadores ¿No crees?
Puedes consultar la investigación completa en la página oficial de la Sociedad de Neurociencia:
http://www.sfn.org/annual-meeting/neuroscience-2013/abstracts-and-sessions
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